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Implementos para higiene oral en pacientes diferentes

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Implementos para la higiene oral en pacientes con capacidades diferentes

Hoy en día tenemos en el mercado variedad de cepillos de dientes. Comprar un cepillo de dientes es tan fácil como comprar un par de zapatos, pero yo compro ese par de zapatos que se adapten a mis pies, que no me tallen y que no me duelen, igual hay que comprar el cepillo de dientes que se adapte a mi cavidad oral. Si tenemos condiciones diferentes entonces busquemos un cepillo con un mango largo o busquemos el cepillo eléctrico.
El cepillo eléctrico en algunos casos, porque hay estudios que demuestran que el ruido afecta también el oído, entonces no siempre el cepillo eléctrico es bueno, nos va a ayudar, pero no siempre es bueno.
Busquemos un cepillo con un mango largo que me permita agarrarlo, que la cabeza clínica del cepillo cubra al menos dos (2) piezas dentales para que el seguimiento circular, barra dos (2) piezas a tiempo. Unas cerdas dentales de 15, tenemos más o menos de 3 a 5 filas que nos permitan con multipenachos ir haciendo ese barrido.
La recomendación es utilizar crema de dientes con flúor, que tengan una concentración de 1100 a 1400 PPM (Partes por millón) desde cualquier edad, desde que haya diente en boca vamos a utilizar pasta dental con flúor.
¿Cuál es esa? La crema de adultos.

Para los niños y otras personas busquemos una con saborizante para mejorar. No utilicemos cremas dentales que tengan peróxido de carbamida o materiales para blanqueamiento dental porque van a afectar grandemente, vamos a utilizar la convencional que tiene flúor de 1100 a 1400 PPM.

La cantidad de crema dental es en el centro del cepillo, no como pasan normalmente las propagandas que va de punta a punta, no. Tenemos nosotros unas medidas para niños de menos de tres (3) años el tamaño de un arroz seco y para mayores de tres (3 )años el tamaño de una lenteja en el centro del cepillo; con nuestro dedo vamos a esparcirlo sobre las cerdas y en seco, no mojemos el cepillo de dientes, porque al meterlo mojado va a hacer espuma y al hacer espuma el primer instinto es tragárnoslo; cuando nos tragamos el flúor va a causar otras enfermedades como la fluorosis dental y la osteoporosis, entonces vamos a entrar a manejarlo es que no se lo trague.
En una posición semisentado para que no lo vaya a deglutir, sino que tratamos de dejarlo sentado o que pueda expulsar de una manera el juagado cuando lo vayamos a utilizar.
Entonces, cepillo dental, crema de dientes con flúor y en seco y los enjuagues de agua con bicarbonato de sodio.

En el mercado existen cantidad de aditamentos, para mí el mejor es el superfloss, pero no todos tenemos el recurso de poderlo comprar, que es el aditamento que es como un “violincito” que pasa de diente a diente.
Lo más importante de la seda dental es que nosotros tengamos la capacidad no de hacer como un violín, porque cuando yo paso de lado a lado lo que hago es cortar la encía, va a sangrar, va a doler y se va a inflamar; sino en forma de hamaca, entra por un lado y sale por el otro lado, enrollo en mi dedo, paso al otro y saco al otro, paso al otro y saco al otro. Con que lo hagan todas las noches es más que suficiente.
Hay sedas planas, redondas, con flúor, sin flúor, otras que atrapan, hay cantidad, la que mejor se adapte a nuestro bolsillo y que nos mejore la calidad de salud bucal nuestro.
En algunos pacientes, que no tenemos la posibilidad yo recomiendo el mango maduro, le recomiendo al paciente que muerda mango maduro, el primer instinto es chuparlo y la fibra se nos mete en medio de los dientes, luego voy jalando las fibras y estoy haciendo limpieza, sabe rico, no lastima y estoy haciendo la limpieza del paciente. El mango maduro es una buena opción para hacer limpieza adulto, en pacientes en condición de discapacidad y en algunos niños pequeños.
La cantidad de bicarbonato que yo recomiendo es una cucharadita dulcera en un vaso grande de agua (un vaso de jugo pero con agua), metemos la cucharita, mezclamos, que quede bien diluido, los que podamos escupir hacemos el buchesito y lo botamos, quienes no, con una gasa húmeda lo untan y van a limpiar, recuerden lo que van a limpiar el paladar, los carrillos o cachetes por dentro, los labios y la legua, porque son superficies donde se acumulan esos microorganismos y causan algún tipo de patologías como la candidiasis, la gingivitis, la gingivoestomatitis que van a afectar grandemente a nuestros pacientes.
Esta agua con bicarbonato no la pueden guardar en la nevera, porque nosotros tenemos la tendencia de que nos sobró no lo botamos y resulta que el bicarbonato se decanta y ya no nos sirve, entonces podemos preparar un vaso grande y toda la familia puede hacer con ese vaso el buchesito, es más que suficiente.

Carlos Arturo Henao Montoya

Carlos Arturo Henao Montoya

Autor desde:  26/12/2019

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