Medicina general

Entender cambios en la adolescencia

Entender cambios en la adolescencia

La adolescencia es algo más que el desarrollo físico y a los pediatras les corresponde atender los chicos y chicas que están en su proceso de cambio hacia la juventud y la adultez.

 

Adolescencia es una palabra que significa cambio, proceso de transformación. No es nada que quiera decir adolecer o que falta, sino algo que ya está y está en proceso de cambio, por eso dependiendo del contexto en el que se vive esta fase del desarrollo humano, de las fases presentes, la infancia temprana y el proceso de la vida del escolar, el adolescente va a tener más o menos situaciones en las que se puede ver en riesgo. Es natural en el proceso del cambio del adolescente que, junto con el cambio que tiene de su cuerpo, cambien sus ideas o la forma de ver el mundo y tenga una tendencia en especial en la etapa media de la adolescencia que se ha considerado alrededor de los 14-16 años, a experimentar mucho y a sentirse “invencible”. El adolescente considera que no le va a pasar lo que todo el mundo le dice: “Cuidado que le pasa” y eso se debe a que tiene un poquito hundido el acelerador en su cerebro y regulares los frenos. Allá unos sistemas de circuitos cerebrales están funcionando distinto a como  funcionaban en la infancia y tienen más intención de hacer, impulsado por su emocionar y tiene menos capacidad de observarse a sí mismo en ciertos momentos.

Si ese adolescente está experimentando estos cambios y su entorno constantemente le está vendiendo ideas del “más bravo” “la más macha de todas” es aquella o aquel que hace esto o aquello, como consumir drogas, tener relaciones sexuales, como manejar una moto o un carro a altas velocidades, consumir licor, ahí se le van presentando los factores de riesgo al adolescente y eso se va a poner en tensión o va a haber un contrapeso que es toda la educación que él tenga antes de entrar a este periodo y en especial la forma en la que se comunica con las personas que considera más significativas, sobre todo si considera que puede ser una persona capaz de decir lo que piensa y de exponer lo que piensa aunque pueda ser bastante distinto a lo que la familia o los papás en especial se han acostumbrado; o los profesores también porque ellos en esta etapa son muy importantes, la escuela es muy importante.

 

El adolescente se puede exponer a este tipo de cosas y se pueden incrementar algunas que se le convierten en factores de riesgo que ya traía de la infancia, dependiendo si sobre eso se prestó atención o no, es decir, un adolescente puede seguir comiendo mal y aumentar la manera en la que come mal porque ya no es el niño que le andan mirando si come bien o no, si come saludable o no, porque se puede por ejemplo, estar moviendo en el ambiente escolar donde lo que se le entrega es dinero para que vaya y compre lo que hay, por ejemplo.

 

Otra cosa que se puede incrementar es la tendencia a guardarse las emociones porque desde niño se le enseñó que no era tan buena idea expresar las emociones, que no era tan bueno ser tan emocional, que había que entender las cosas más con la cabeza o que había que hacer de cuenta que ahí nada pasó y siga adelante y tráguese todo aquello que sintió, eso los lleva a que en su natural momento de aislamiento, de querer como hacerse preguntas a ellos mismos, puedan quedarse solo con las respuestas que se dan o con la falta de respuesta que tienen y los pone en riesgo sobre todo en su salud mental.

El adolescente puede parecer “silencioso” físicamente, pero es de alta posibilidad la aparición de problemas mentales sobre todo en la sociedad que vivimos y en las formas de relacionarnos en la familia que se ven con más frecuencia donde hay ambiente, donde no hay una comunicación para tratarnos de entender, sino para simplemente ordenarnos las cosas, donde se imponen como la vida, es más fácil que el adolescente se cierre y busque escapes por otros caminos donde haya más entendimiento o cercanía afectiva, eso empuja, por ejemplo, a muchas de las chicas al embarazo no deseado adolescente.

 

Otros riesgos que el adolescente tiene y que es importantísimo mencionarlos es todo lo que pasa en el mundo virtual porque ahora es muy sencillo tener un aparato con comunicación en internet y de ahí tener todo lo que pasa al otro lado de la pantalla, tener la posibilidad del engaño que es una forma frecuente en la que el adolescente se mete en problemas sobre todo de abuso sexual también o de consumo de sustancias porque en esos grupos de las redes sociales es muy fácil que la información que circule sea falsa, el adolescente no sabe medir un poco los riesgos. Ese mundo virtual es otra de las cosas que en esta época contemporánea de la cultura humana tenemos como un factor de riesgo, pero que también pudiera convertirse en un factor protector si podemos ayudarles a navegar y a estar en ese mundo cuidando de ellos mismos.

 

La hora de irse a dormir para los adolescentes es algo que a los papás por lo general les da problema.

En el proceso físico del adolescente, unas cosas allá en su cerebro que tienen que ver con la melatonina y otras sustancias que nos ayudan a ir con ciclos naturales como dormir y estar despiertos cambian un poco, para el adolescente de forma fisiológica acostarse temprano puede ser algo difícil, tiene influencia el medio y además necesita recuperarse porque ha hecho una jornada por lo general hasta tarde así, que le quedaría difícil despertarse temprano y si le toca se puede despertar más dormido que despierto parece; un estado como si estuviera enguayabado.

¿Cuál es la situación con esto? que en general, sobre todo planteles educativos tienen unos horarios que no hacen eco de esa situación fisiológica del adolescente que es correr un poco el horario para acostarse más tarde, pero necesita reponer su sueño entonces ahí las cosas se pueden dificultar, sin embargo, también es importante entender que el adolescente se puede levantar como en ese estado de no haber terminado de dormir o descansar bien, producto de lo que hace en esas horas en las que el sueño se le ha corrido y es de nuevo el tema de las redes sociales y de otras actividades que no ayudan a que el siguiente punto del día que es irse a descansar tenga un sueño de buena calidad o reparador y esto para hablar como adolescentes en condiciones generales saludables. Si vamos a hablar de adolescentes que tienen que ver con aporte económico a sus familias, las cosas son bien diferentes.

 

Una clave es enseñarle partiendo del ejemplo del adulto, a tener actividades que en lugar de ponerle demasiado proceso mental o físico traten de ayudarlo a recuperar, a descansar antes de entrar a ese sueño para que ese sueño sea más reparador, si le toca levantarse más temprano. La actividad física en el día es muy importante para que el sueño también sea de buena calidad, además, para prevenir los problemas de sobrepeso u obesidad que es algo que ya es una epidemia que está aumentando con el paso de los años.

 

Tabletas, celulares, pantallas y demás, es importante aprender a hacer acuerdos con ellos en su uso, tanto en el tiempo como en cosas que pueden estar no autorizadas para ser usadas; existe la forma de hacer control parental en los computadores y eso también puede ayudar a que el sueño si lo tienen que hacer de forma distinta, es decir, acostarse tarde porque naturalmente por esta temporada van así, pero levantarse temprano pueda tener mejor calidad.

 

La adolescencia es un proceso que no es igual del comienzo a su final, se ha estudiado en tres diferentes fases; los límites por edad entre una fase y otra no son exactamente verticales:

La fase inicial va de los 11 o 12 años hacia los 13 o 14, la siguiente la fase media, de los 13 a los 15 o de los 14 a los 16 y la fase tardía de los 16, 18, 21, 22 años. Esto es importante porque en cada etapa van a ocurrir cambios físicos y cambios comportamentales, cambios a nivel psicológico que pueden dar lugar a unas tensiones distintas dentro de la familia y eso se puede aprovechar en la comunicación. Una recomendación general es que la comunicación sea abierta, que esté siempre posible hablar buscando el entendimiento, lo cual necesita una actitud de negociación, necesita una actitud en la cual el adulto no se deje hacer una pataleta porque escucha algo que no le gusta o porque de inmediato quiere que el adolescente piense como él desea;  es muy importante que sea disponible, que estén presentes para que se pueda dar y que tengan una actitud abierta al entender, no estoy diciendo a justificar al adolescente, pero sí a suspender las ideas propias para tratar de entenderlo.

 

En la primera etapa de la adolescencia los cambios físicos es lo que más va a marcar así que puede haber comunicación, conversación, puede haber tensiones alrededor de qué le está pasando a mi cuerpo todos estos cambios del desarrollo sexual y la aparición de alguno que otro problema como puede ser el acné, algunos trastornos de la menstruación en las chicas o una menstruación irregular; abrirse a no minimizar esos problemas porque aún no le pasaron y pasó por ellos y ya hasta el otro lado, es bien importante, abrirse a entender que para el otro ese su mundo y su principal lugar de acción es su propio cuerpo, y si ese cuerpo no lo está entendiendo o tiene inquietud de a dónde lo va a llevar eso le genera angustia le genera preocupación, así que es hablar de la propia experiencia, pero también si no tiene como papá o como mamá la forma de resolver las dudas, buscar a los profesionales adecuados para esto, que si la talla, que si el peso, que si el seno izquierdo, que si el tamaño, todo lo que sea para eso estamos los profesionales médicos.

 

En la segunda etapa prima la experimentación, el cambio físico está en su plenitud y empezando como a llegar a la fase final de los de las transformaciones, en el cambio comportamental está la experimentación, entonces las tensiones que se pueden dar es por  encontrar que está irrumpiéndose en los límites, como en el orden establecido en la familia, en las normas, las llegadas tarde y de pronto hay un olor que indica que hubo cigarrillo, marihuana, licor, cosas por el estilo, las compañías, o algo el adulto intuye, pero el adolescente no revela con claridad qué pasa, entonces la comunicación en ese punto es bien importante que siga abierta por supuesto, pero que también pueda el adulto permitirse hacer sus preguntas y expresar con claridad que puede tener preocupación por algo.

¿Cómo entiendes tú lo de cuidarte en una relación sexual? ¿Cómo como ves tú lo de las relaciones sexuales? ¿Cómo ves tú lo de tomar trago, lo de fumar cigarrillos, marihuana? ¿Cómo ves tú todo eso?  Puede que el adolescente trate de esquivar el tema, pero en esa mesa de negociación de la que he hablado es importante sostenerse allí y decir bueno, está muy bien, ahora no me quieres hablar, pero este tema yo quisiera que lo habláramos.

 

En la fase final lo que va a primar es como qué voy a hacer con mi vida, preguntas un poco más abstractas, un poco más trascendentales por decirlo así, aunque lo anterior ha sido trascendental, pero pues en otras dimensiones.

Reconocer que a veces uno puede sentirse abrumado porque también pasó por un proceso que no fue en línea recta para terminar en una

“decisión” de qué voy a hacer con mi vida es muy importante también, reconocer que a veces se dan aparentes vueltas sin sentido como que no se siente perdido, pero que eso es necesario para encontrar algunas respuestas, para deshacerse de ciertas posturas que no funcionaban, para tomar decisiones es también importante. El propio ejemplo de vida, reconociendo que yo también pasé por ahí, vale, es muy necesario, preguntarle al adolescente si quiere que uno le dé una respuesta en específico de qué haría es también una forma de respetar su propia determinación, por un lado. De respetarse a uno mismo porque quiere hacer un papel como educador y guía satisfactorio y también decir como yo sí quiero esa respuesta, pero déjame yo estoy conmigo un poco más. Eso es lo que a largo plazo va a ayudar a que usted no se convierta en un carcelero o policía que tiene que andar regulando el comportamiento, sino que le enseña a escucharse, a detenerse en un momento de duda para tomar decisiones, a buscar la opinión de otros para tener más información con la cual tomar algunas decisiones y lanzarse, lo que acabo de decir es un intento como de mezclar los cambios físicos con los cambios comportamentales; lo que es físico va a generar una influencia emocional, tener acné en cierto momento de la vida no es agradable, no se puede llevar con facilidad y la angustia, la ansiedad, la intranquilidad o la frustración va a ayudar a empeorar eso y si por ahí derecho no comemos tan satisfactoriamente, tan saludable pues eso tiene que ver.

Una atención que busca entender a una persona completa y no fragmentada es algo que puede ayudar en todo este proceso de la adolescencia.