Cómo cuidar a tu perro o a tu gato en cada etapa de la vida
Alimentación, parásitos, vacunas e higiene son los cuatro frentes que sostienen la salud de un perro o un gato, y cada uno cambia según la edad del animal. En este video de Tu Salud Guía, hecho en alianza con el Centro Veterinario La América de Medellín, los médicos veterinarios Juan José y María Paula recorren esos cuidados desde los primeros meses de vida hasta la vejez, y desmontan varios mitos que circulan en casa. Este artículo resume sus recomendaciones.
En pocas palabras
- Los perros son omnívoros y los gatos son carnívoros estrictos: no pueden compartir el mismo plato ni la misma fórmula.
- El mito más riesgoso son los huesos: los veterinarios advierten que los huesos y la carnaza pueden causar obstrucciones, heridas internas y hasta cirugía.
- La desparasitación protege a la mascota y también a la familia, porque algunos parásitos se transmiten entre animales y personas.
- Las vacunas no impiden la enfermedad por completo: reducen el riesgo y la mortalidad, y en cachorros se aplican en serie desde los 45 días.
- Perros desde los 7 años y gatos desde los 10 entran en la etapa senior, cuando conviene un control veterinario anual con exámenes de sangre.
- Bañar más seguido no es mejor: en perros el baño se recomienda cada 4 a 8 semanas y los gatos, por lo general, no necesitan baño.
Alimentación: la base de todo
La buena nutrición ayuda a prevenir enfermedades, mantener un peso adecuado y prolongar la vida del animal. Para elegir el alimento, los veterinarios recomiendan fijarse en tres cosas: que sea un concentrado de buena calidad y que se adapte a la edad, el tamaño, la raza y el estado de salud del paciente.
La diferencia entre especies es central. El perro es omnívoro y su dieta admite una combinación de carbohidratos, proteínas y fibra. El gato es carnívoro estricto y necesita una alta cantidad de proteína, con aportes de nutrientes como la taurina, que cumple funciones en el organismo —entre ellas, según explican, ayudar a fortalecer la visión—. Por eso una de las preguntas más frecuentes en consulta tiene una respuesta tajante: no, el gato no puede comer lo mismo que el perro.
Mitos que conviene revisar con el veterinario:
- Comida casera o dieta natural. Puede parecer más saludable, pero es fácil que termine desequilibrada. No está prohibida, pero debe formularse y equilibrarse con un profesional.
- Huesos y carnaza. No se recomiendan. Los huesos pueden provocar obstrucciones gastrointestinales o heridas internas, con diarrea con sangre o hemorragias, y en casos severos exigir cirugía. La carnaza, además, no aporta nutrientes ni vitaminas.
- Dietas «barf» y naturales de redes sociales. Antes de darlas hay que verificar que el producto tenga respaldo y regulación —los veterinarios mencionan el registro ante entidades como el BIMA y una tabla nutricional completa con proteína, fibra y cenizas—. La dieta natural que de verdad se ajusta a cada animal es la que formula un médico veterinario especialista en nutrición, según la etapa y la condición de salud.
- El concentrado, ¿es suficiente? Depende de la edad, la especie y la condición general. En gatos, por ejemplo, la dieta húmeda aporta más agua y ayuda a prevenir problemas renales y urinarios.
Los consejos prácticos que dejan son simples: usar alimentos recomendados por el veterinario, evitar sobras, dulces, alimentos humanos y procesados, controlar el peso y las porciones, y dejar agua limpia disponible todo el día. También revisar la salud digestiva y dental, porque de ahí depende buena parte del mantenimiento.
Desparasitación: cuidar a la mascota es cuidar a la familia
La desparasitación se divide en interna y externa, y ambas tienen implicaciones para la salud de las personas que conviven con el animal.
La desparasitación interna cubre parásitos como lombrices, tenias y protozoos como la giardia. Las señales que pueden orientar al veterinario incluyen diarrea, pérdida de peso, vómito, anemia y distensión abdominal. Las vías de contagio que mencionan en el video: heces y tierra contaminadas, carne cruda, contacto con otros animales y el pasto, un escenario frecuente en el parque, donde otros perros dejan huevos o parásitos adultos.
La desparasitación externa se ocupa de pulgas, garrapatas, piojos y ácaros. Estos suelen producir alteraciones en la piel, con lesiones rojas, ampollas y ronchas en el sitio de la picadura, y se transmiten sobre todo por contacto directo entre animales o por compartir ambientes. Aquí aparece un punto de salud pública: los ácaros causantes de la sarna en el humano —conocida como escabiosis— pueden pasar del animal a las personas que conviven con él, y las garrapatas y pulgas transmiten hemoparásitos que afectan tanto a mascotas como a humanos. Los veterinarios señalan que entre las enfermedades transmitidas por garrapatas se encuentran la enfermedad de Lyme en personas y la erliquiosis en animales.
El manejo, insisten, incluye tratamiento, monitoreo y prevención, y debe indicarlo el veterinario. En cachorros, mencionan como referencia que la desparasitación inicia alrededor del mes y medio o los dos meses de edad, cada 15 días, hasta los 3 meses.
Alimentar bien al perro que envejece
Un perro se considera geronte a partir de los 7 años; en los gatos la referencia es alrededor de los 10. En esa etapa aparecen cambios previsibles por el deterioro del organismo: dolor articular, menos movimiento, problemas renales y cardíacos, y pérdida de visión por daño del cristalino, lo que se conoce como cataratas. También sienten más el frío, porque pierden la grasa corporal que antes los protegía. En los gatos, por su genética y su raza, la enfermedad renal es una de las consultas más frecuentes, y por eso los chequeos tempranos son importantes.
Recomendaciones para esta etapa:
- Alimento senior. Los concentrados etiquetados como «7+» incluyen suplementos como condroitina o glucosamina, que ayudan a las articulaciones. Algunas fórmulas felinas y caninas traen menor concentración de proteína pensando en el cuidado renal.
- Control veterinario periódico. Desde los 7 años —o incluso desde los 8— los veterinarios sugieren un control anual mínimo con exámenes de sangre preventivos, para detectar alteraciones a tiempo y evitar que el organismo se deteriore más rápido.
- Actividad moderada. Adaptar el ejercicio al animal y no exigirlo: ni carreras ni caminatas muy largas. Un perro mayor sobreesforzado puede sufrir un golpe de calor o simplemente detenerse.
- Entorno accesible. Como se pierden visión, olfato y movilidad, conviene ubicar la cama, el agua y la comida donde les sea fácil encontrarlas.
- Compañía y paciencia. Los veterinarios recuerdan que los animales también presentan demencia senil, y que un ambiente adecuado les permite envejecer con dignidad.
Vacunas: el esquema que protege
Las vacunas previenen enfermedades virales, algunas extremadamente contagiosas y potencialmente mortales, fortalecen el sistema inmune y reducen el riesgo de brotes en la comunidad. También protegen frente a zoonosis como la rabia, que en varios lugares es de vacunación obligatoria.
El esquema que describen en el video:
- Primera vacuna en cachorros: ideal alrededor de los 45 días de vida, tanto en caninos como en felinos.
- Serie de refuerzos: se aplican con intervalos de 15 a 21 días según el criterio veterinario. Son tres dosis en gatos y cuatro en perros.
- Antirrábica: se aplica junto con el último refuerzo de la serie, no antes, porque la inmunidad que el cachorro recibe de la madre puede interferir.
- Adultos: refuerzo anual de las vacunas de la especie junto con la antirrábica.
- Opcionales: la vacuna contra la tos de las perreras o complejo respiratorio canino, recomendada cuando el perro va a guarderías, entrenamiento o parques con mucha población; y la vacuna contra la leucemia en gatos que no son positivos a la enfermedad.
Una precisión importante: las vacunas no evitan la enfermedad, disminuyen el riesgo y la mortalidad asociada. Y el esquema depende del país y de las zonas endémicas de cada región, por lo que la pauta final siempre la define el veterinario de confianza.
Higiene: menos baños, más entorno limpio
La higiene también es parte del vínculo con la mascota y de la salud de la familia.
- Baño: en perros se recomienda cada 4 a 8 semanas, según el tipo de pelo y el clima. Baños demasiado frecuentes alteran el pH de la piel y pueden favorecer la dermatitis en lugar de prevenirla.
- Gatos: normalmente no requieren baño, porque se acicalan solos. Sí necesitan cepillado frecuente, sobre todo los de pelo abundante, para evitar nudos.
- Oídos: si las orejas no están sucias, no hay que tocarlas. La limpieza se hace en casa, pero con indicación del veterinario, que define el producto y la técnica para cada paciente.
- Dientes: en caninos es frecuente el sarro y la inflamación de encías, y la alimentación influye en el pH de la boca. En felinos la limpieza es más delicada porque sus dientes son muy pequeños y es fácil lesionar la encía.
- Ojos y lagañas: dependen de la raza. Cuando el exceso de lagaña no cede con los productos de limpieza, conviene consultar para descartar una obstrucción del canal nasolagrimal.
- Uñas: se liman al caminar, pero hay que revisarlas. En uñas oscuras o pigmentadas es más difícil ver hasta dónde cortar, así que conviene pedir orientación en el centro de estética o al veterinario.
- Entorno: de poco sirve bañar al animal si la cama, los platos y los juguetes no se lavan y desinfectan. En los gatos, el arenero debe estar limpio y recogerse la materia fecal a diario; si no, pueden aparecer problemas urinarios.
Los veterinarios cierran con una idea que resume todo: prevenir es más fácil que tratar, y entender que un perro y un gato tienen necesidades distintas a las nuestras —y distintas entre sí— ayuda a cuidar mejor su salud y la de la casa. El Centro Veterinario La América atiende consulta presencial en Medellín y también consulta virtual.
Ver el video
Puedes ver el video oficial aquí: ¿Cómo cuido a mi mascota? | Todo lo que necesitas saber | Tu Salud Guía.
Fuentes y referencias
Este artículo se basa en el video oficial de Tu Salud Guía con la participación de médicos veterinarios del Centro Veterinario La América (Medellín, Colombia). Las recomendaciones provienen de lo explicado en el video y no reemplazan la valoración presencial de un médico veterinario, que conoce la historia clínica y el entorno de cada animal. En Tu Salud Guía también puedes leer sobre otros temas de salud animal, como vacunar a tus animales de compañía y las alergias por animales de compañía.
Nota editorial
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta veterinaria. Si tu mascota presenta diarrea con sangre, vómitos persistentes, pérdida de peso, cojera, dificultad para respirar o cualquier cambio brusco de comportamiento, busca atención veterinaria y evita la automedicación: varios medicamentos de uso humano son tóxicos para perros y gatos.



