Ginecología para todas: respuestas sin rodeos a las dudas más comunes
Muchas dudas sobre el cuerpo femenino se quedan sin preguntar por pena o por mitos heredados. En el EP25 de Para estar bien, Celene Londoño conversa con la Dra. Valentina Ortega Rivera, ginecóloga y epidemióloga, sobre menstruación, endometriosis, menopausia, anticoncepción y salud íntima, con un mensaje claro: conocer el propio cuerpo y consultar sin miedo cambia la calidad de vida. Este artículo resume la conversación.
En pocas palabras
- El dolor intenso durante la menstruación no es normal: es motivo de consulta y puede estar asociado a condiciones como la endometriosis.
- La menopausia no es una enfermedad: es una etapa con síntomas que se pueden acompañar y tratar; en Colombia la edad promedio está entre los 45 y los 55 años.
- Una menstruación muy abundante (cambiar la toalla cada una o dos horas) o con coágulos también es una señal para consultar.
- No usar duchas vaginales: alteran el pH ácido natural de la vagina y aumentan el riesgo de infecciones.
- Las relaciones sexuales con dolor no son normales y merecen atención ginecológica.
- La consulta anual con el ginecólogo se recomienda incluso cuando no hay síntomas y aunque no se tenga vida sexual activa.
Por qué siguen existiendo mitos y tabúes
Para la Dra. Ortega Rivera, los mitos nacen del desconocimiento del propio cuerpo: no sabemos el nombre de nuestros órganos —ovarios, útero, vagina, vulva— y por eso tampoco educamos a los niños y niñas con esos nombres. A eso se suma la pena: muchas mujeres callan síntomas porque creen que son normales o porque escucharon que «toca aguantar». La especialista insiste en que la ginecología no es solo un asunto de mujeres: hablar de estos temas también les sirve a los hombres, a las niñas desde temprana edad y a las personas adultas.
Dolor menstrual: no es normal y puede ser endometriosis
Una de las respuestas más directas del episodio es que la menstruación no debería doler de forma incapacitante. Muchas mujeres escucharon de sus mamás que el dolor «es parte de ser mujer», pero cuando es intenso, impide hacer la vida normal o se acompaña de dolor con las relaciones sexuales o al defecar, conviene consultar. Ese dolor puede estar asociado a la endometriosis, una enfermedad que inicia temprano y que conviene tratar a tiempo: una de las bases del tratamiento son los anticonceptivos orales, que ayudan a regular el proceso inflamatorio y a mejorar la calidad de vida. Consultar temprano suele dar mejores resultados que esperar a que la molestia sea máxima.
Menopausia: una etapa para acompañar, no para sufrir en silencio
La menopausia trae cambios hormonales, físicos y emocionales: oleadas de calor, irritabilidad, alteraciones del sueño, cambios de ánimo y, muy frecuentemente, resequedad vaginal. La doctora explica que muchas mujeres normalizan esa resequedad y dejan de disfrutar su vida sexual, cuando existen tratamientos efectivos para mejorar la calidad de vida en esta etapa. En Colombia, la edad promedio de la menopausia está entre los 45 y los 55 años, con un componente familiar importante: tiende a comportarse parecido a como se presentó en la mamá o en otras mujeres de la familia. La invitación es prepararse con el ginecólogo, consultar en el momento adecuado y no vivir la etapa con miedo.
El ciclo, las hormonas y los cambios de ánimo
El episodio explica que el ciclo ovárico dura aproximadamente entre 25 y 35 días y va de la mano del ciclo menstrual y de las hormonas que se liberan según el momento. Por eso no es raro sentir más cercanía con la pareja cerca de la ovulación y menos en otros días, o notar cambios de ánimo en distintos momentos del mes. Esos cambios hormonales también explican parte de lo que ocurre en la menopausia, cuando tejidos muy dependientes de las hormonas, como la piel o el tejido vaginal, dejan de recibir ese estímulo.
Señales que conviene consultar
La ginecóloga menciona varias señales que no deberían pasarse por alto:
- Sangrado menstrual muy abundante, con necesidad de cambiar la toalla cada hora o cada dos horas, o con coágulos grandes.
- Cambios de olor o aumento del flujo al finalizar la menstruación.
- Flujo con olor fuerte, color amarillo, verde o blanco grumoso, o picazón: no son confiables los «tests caseros» para infecciones; ante síntomas, consultar.
- Dolor con las relaciones sexuales: no es normal y tiene abordaje.
- Ciclos muy irregulares (que se extienden a dos o tres meses) o ausencia del periodo: requieren valoración.
Higiene íntima: menos es más
La vagina tiene un pH ácido natural, entre 3,5 y 4,5, protegido por los lactobacilos de la flora vaginal. Las duchas vaginales alteran ese equilibrio y aumentan la probabilidad de infecciones, algunas difíciles de tratar. La doctora aclara que las infecciones vaginales no son un asunto de «mala higiene»: muchas veces aparecen por higiene excesiva, como duchas vaginales o jabones no recomendados. Si se usa algún producto vaginal, debe ser indicado por el ginecólogo.
Tampones, copa menstrual, ejercicio y sexualidad en el periodo
Sobre la copa menstrual, la especialista la considera una buena opción: es ecológica, reutilizable y práctica. El tampón puede no ser ideal en mujeres con infecciones vaginales recurrentes, y en cualquier caso hay que evitar olvidarlo dentro, porque puede generar infecciones. En cuanto al ejercicio, la menstruación no debería limitar la actividad habitual: cada mujer escucha su cuerpo, con la salvedad de que condiciones como la endometriosis pueden generar dolor y requieren acompañamiento médico. Sobre tener relaciones sexuales durante el periodo, la doctora señala que no hay una relación causal comprobada con enfermedades y que la decisión depende del deseo y la comodidad de cada mujer: la comunicación con la pareja y el respeto son fundamentales.
Anticoncepción en adolescentes: información, no prejuicios
Las pastillas anticonceptivas no solo se usan para evitar embarazos: también se prescriben, de la mano del ginecólogo y a veces del dermatólogo, para mejorar el acné, regular ciclos o controlar el crecimiento de vello en zonas no deseadas. La especialista recomienda aclarar en la consulta los mitos más comunes: no «dejan infértil» a la hija, no necesariamente producen cáncer ni siempre suben de peso; la respuesta depende del tipo de anticonceptivo y de cada paciente. También aclara que la pastilla del día después no afecta la fertilidad a largo plazo, pero sí puede alterar el ciclo, por lo que no debe usarse como método frecuente, y que el «método del ritmo» exige un conocimiento muy riguroso del propio ciclo.
La consulta: no esperar a tener síntomas
El episodio cierra con una invitación para todas las edades: consultar al ginecólogo también cuando se está bien, al menos una vez al año si no hay síntomas ni patologías, y acudir acompañadas cuando se necesite —madre e hija, pareja— para que la conversación sea más tranquila. Conocer el cuerpo, educar a las niñas desde temprano y hablar sin rodeos son los primeros pasos para cuidar la salud.
Ver el episodio completo
Puedes ver el episodio oficial aquí: Ginecología para todas: Entendiendo tu cuerpo sin rodeos | EP25 | Tu Salud Guía.
Fuentes y referencias
Este artículo acompaña el episodio 25 de Para estar bien, el podcast de Tu Salud Guía, con la participación de la Dra. Valentina Ortega Rivera, ginecóloga y epidemióloga. Los conceptos y recomendaciones provienen de lo explicado en la conversación y no reemplazan una valoración profesional individual.
Nota editorial
Este contenido es informativo y no sustituye una consulta médica. Si presentas dolor menstrual intenso, sangrados abundantes, molestias con las relaciones sexuales u otros síntomas persistentes, consulta con un ginecólogo en lugar de normalizarlos o automedicarte.



